sábado, 23 de agosto de 2008

Pide un deseo y tu deseo te encontrará

Aladino encontró una vieja lámpara, la frotó, apareció el genio y se hizo la pregunta que muchas veces intentamos sea respondida por alguien más fuera de nosotros en nuestra cotidianidad: "Qué es lo que deseas ? Pídelo y lo recibirás, tus deseos son órdenes para mí". De allí surgieron vuelos en mágicas alfombras, tesoros inimaginables, amor de película por una princesa y miles de aventuras que completaron la felicidad del muchacho.
Y nosotros: Qué es lo que deseamos de la vida, qué le pedimos, qué estamos recibiendo de ella? Existe coherencia entre estos tres actos en nuestras vidas? DESEAR, PEDIR, RECIBIR, debería ser algo sencillo sin mayores complicaciones. El Universo que es Abundancia, siempre tiene para darnos en correspondencia con su naturaleza. La escasez que a veces nos rodea es signo del olvido de nuestra pertenencia al clan de Aladino, en el que todo tenemos un genio oculto que nos invita a la triple acción antes mencionada.
Desear, pedir y recibir es algo propio de nuestra humanidad. Ponernos bajo el estímulo de la energía de la atracción nos ayudará a avanzar más rápido y obtener lo que nos gustaría ser, hacer y tener, no importa si es un mejor empleo, más dinero, salud o se trate de mejores relaciones. Podemos obtenerlo. El Universo, no sólo conspira, mejor aún, como genio interior está presto a responder a nuestros más íntimos deseos. De ahí la importancia de ser conscientes y actuar en consecuencia esperando recibir solamente lo que hemos pedido según nuestra intención.
Les invito entonces a pensarlo un poco y revisar nuestra realidad a la luz de estas palabras. Los viajes en alfombra son posibles, innumerables son los tesoros que nos rodean y miles las aventuras que nos aguardan. Dediquemos pues unos breves momentos esta semana a frotar nuestras lámparas (mentes) y dejemos que el genio aflore sin hacer caso de nuestros temores. Nos sorprenderemos con sus efectivas preguntas y sus convincentes respuestas. Hagámoslo. Creo que vale la pena.
Ernesto D

viernes, 15 de agosto de 2008

300

Este espacio ha recibido ya más de 300 visitas, lo que me hace pensar que lo que escribo ha captado el interés, al menos de forma pasajera de unas 300 almas que como yo buscan respuestas a la experiencia de existir. Y es que como seres humanos tendemos a ahondar en los laberintos de la vida, aun de forma inconsciente para descubrir nuestros tesoros, esos que amasamos entre dudas, sonrisas y alguna que otra esperanza.
La vida se encarga de devolvernos la mirada que le damos, nos muestra nuevas formas de ser, de hacer, de expresarnos. Nos sale al paso y anima para que con la cabeza en alto sigamos disfrutando de la eternidad manifiesta en lo efímero que nos rodea. Y es en ello que está la celebración del Misterio, el acercamiento gozoso a las múltiples vueltas que la vida da, colocando en el camino personas, lugares, provocando sentimientos, encontrados unos, emocionantes los otros.
Vamos navegando hacia la conquista de nuestra felicidad, que se manifiesta anhelante en los más inverosímiles rincones. Esa felicidad que brota desde dentro del alma y que no conoce ocaso, ni siquiera el de las lágrimas. Podemos ir más allá, ser nosotros/as mismos, abandonando el miedo que paraliza y acogiéndonos al caudal de la pasión que nos constituye como seres de naturaleza divina.
Ojalá y un canto se eleve hoy junto con nuestras plegarias, no sólo por las 300 almas que han visitado este sitio, si no también por todas aquellas que viven según piensan, disfrutan de su existencia y que de seguro algún día se verán reflejadas en lo que escribo. Seguiré pues, "colgando" aquí mis reflexiones. Por el testimonio y el bien de los/as visitantes. Creo que vale la pena.
Ernesto D

martes, 5 de agosto de 2008

Hacia la meta

Qué importante es dejar atrás lo que nos impide avanzar en nuestras vidas! Fijar nuestros ojos en una meta y avanzar hasta su consecución y sobre todo sentir desde ya la sensación de satisfacción y plena alegría en el presente por el logro alcanzado en el futuro.
Ah, qué bella es la vida y cómo se manifiesta a nuestro alrededor mostrándonos el caudal infinito de posibilidades! Fundamental es abrir los ojos, mirar hacia dentro y descubrir en nuestro mundo interior esa llama que nos avisa sin espacio para dudas, de si lo que somos, hacemos y tenemos es nuestra pasión realmente. Esa llama refulgente que vemos en los ojos de PERSONAS TRIUNFADORAS cuando hablan de sus nuevas y atrevidas ideas, de sus esperanzas y de la certeza de las realidades que no se ven.
Cuáles son nuestras metas actualmente? A nivel individual, familiar, profesional, social, ingresos, espiritual...? A dónde nos dirigimos? La mayoría de nosotros/as sabe lo que quiere, incluso hemos vislumbrado los cómo para alcanzarlas, sin embargo hacemos fijación tan a menudo con los obstáculos (nuestras creencias limitantes, nuestros pensamientos o conversaciones interiores negativas y en la respuesta de nuestro cuerpo a estas ideas) que estos terminan por imponerse.
Con ellos nuestras metas e intenciones se vuelven difusas, puros espejismos en el horizonte. Acabamos tristes lamiéndonos las heridas y culpándonos en el mejor de los casos o culpando a otros de lo que no logramos. La META si nos fijáramos más en ella, si nos dejáramos envolver por la emoción del triunfo, la luz crecería dentro y avanzaríamos...Una meta alcanzada nos conducirá al logro de otras...la experiencia vivida nos llevará a ir por más con la confianza en nuestro potencial.
Les invito entonces a revisar nuestra LISTA DE METAS PERSONALES (LMP). Si aún no la tienen, comiencen por ahí, creando la suya propia (yo tengo una lista por el momento de 55 metas para los próximos 10 años y les cuento que feliz, ya he alcanzado algunas). Luego añádanle imágenes que les ayude a asociarse con sus metas y revísenlas/mediten en ellas una vez a la semana o con más frecuencia. Esto no tiene un costo mayor, además si no les satisface una meta pueden cambiarla por otra. Lo más importante es ponernos en camino, avanzar, con ello descubriremos que los lamentos comienzan a desaparecer uno a uno y el Universo de oportunidades a ampliarse. Creo que vale la pena.
Ernesto D