Exageración? Para nada, lo que sucede (y está comprobado), es que si repetimos algo conscientemente durante un buen tiempo acabamos siéndolo, teniéndolo o manifestándolo. Así que cuando me digo que soy un triunfador, lo que hago es añadir una imagen de alguno de mis modelos de vida actuales como: Chris Gardner, Tony Robbins, Robin Sharma, entre otros, y me veo a mí mismo junto a ellos, de esta forma mi mente subconsciente se va acostumbrando a la idea y se ocupa de proporcionarme las oportunidades para vivir como el triunfador que realmente estoy siendo cada vez.
Varias son las experiencias en mi vida reciente que me van confirmando si la expresión se ajusta o no a mis vibraciones, si voy dando los pasos en la línea debida y cuáles ajustes debo hacer para ir un poco más allá en cada ocasión. Si cada uno/a revisa su propia existencia de seguro encontrará expresiones similares que repite una y otra vez y que son sus frases de poder, de fuerza, de renovación. "Yo soy...una estrella...una maravilla de la creacion...el mejor padre o madre del mundo...el mejor amigo de mis amigos...", vibrando con ellas, emocionándose, alineándose interiormente y creyendo en que lo que dice se va volviendo realidad por la acción. Recordemos aquella expresión bíblica que dice: "por la Palabra fueron creadas todas las cosas". La palabra tiene el poder de sanar y transformar vidas, de una manera tal que aún no acabamos de comprender.
Entonces la invitación en este espacio esta hecha una vez más. Lancémonos a descubrir nuestras frases de poder afirmativo, elijamos una y repitámosla varias veces en la mañana, en la noche y en algún otro momento durante el día, asociando una imagen a la misma, algún olor, sonido, sabor, textura, esto ayudará a que sea más viva, más fuerte, más plena la experiencia. Al principio parecerá un tanto difícil por la falta de costumbre, mas les sugiero que lo intenten durante unas tres semanas seguidas, y que luego en sus comentarios a este artículo o vía email me envíen sus notas...también que lo comparta con alguien más. Les aseguro por experiencia, que no se arrepentirán. Creo que vale la pena.
Ernesto D