lunes, 28 de julio de 2008

TRIUNFADOR-ES

Una expresión que me fascina y me hace experimentar mi dominio sobre mí mismo, sobre las cosas y sobre el mundo es: "Yo soy un TRIUNFADOR". Cuando en las mañanas o en las noches me levanto o me acuesto repito esta expresión unas veinte veces y con cada repetición cobro mayor energía y dinamismo. Hay varios momentos a lo largo del día en que la vuelvo a repetir y ultimamente gracias a un software de motivación personal aparece en mi pantalla cada quince minutos durante unos breves segundos.

Exageración? Para nada, lo que sucede (y está comprobado), es que si repetimos algo conscientemente durante un buen tiempo acabamos siéndolo, teniéndolo o manifestándolo. Así que cuando me digo que soy un triunfador, lo que hago es añadir una imagen de alguno de mis modelos de vida actuales como: Chris Gardner, Tony Robbins, Robin Sharma, entre otros, y me veo a mí mismo junto a ellos, de esta forma mi mente subconsciente se va acostumbrando a la idea y se ocupa de proporcionarme las oportunidades para vivir como el triunfador que realmente estoy siendo cada vez.

Varias son las experiencias en mi vida reciente que me van confirmando si la expresión se ajusta o no a mis vibraciones, si voy dando los pasos en la línea debida y cuáles ajustes debo hacer para ir un poco más allá en cada ocasión. Si cada uno/a revisa su propia existencia de seguro encontrará expresiones similares que repite una y otra vez y que son sus frases de poder, de fuerza, de renovación. "Yo soy...una estrella...una maravilla de la creacion...el mejor padre o madre del mundo...el mejor amigo de mis amigos...", vibrando con ellas, emocionándose, alineándose interiormente y creyendo en que lo que dice se va volviendo realidad por la acción. Recordemos aquella expresión bíblica que dice: "por la Palabra fueron creadas todas las cosas". La palabra tiene el poder de sanar y transformar vidas, de una manera tal que aún no acabamos de comprender.

Entonces la invitación en este espacio esta hecha una vez más. Lancémonos a descubrir nuestras frases de poder afirmativo, elijamos una y repitámosla varias veces en la mañana, en la noche y en algún otro momento durante el día, asociando una imagen a la misma, algún olor, sonido, sabor, textura, esto ayudará a que sea más viva, más fuerte, más plena la experiencia. Al principio parecerá un tanto difícil por la falta de costumbre, mas les sugiero que lo intenten durante unas tres semanas seguidas, y que luego en sus comentarios a este artículo o vía email me envíen sus notas...también que lo comparta con alguien más. Les aseguro por experiencia, que no se arrepentirán. Creo que vale la pena.

Ernesto D

jueves, 24 de julio de 2008

Me encanta Pepe Grillo

Quienes de niños/a leímos alguna vez a Pinocho o vimos la excelente película de Disney, de seguro quedamos fascinados de un simpático personaje de tan extraordinaria historia: Pepe Grillo, nombrado por el Hada Madrina, "Conciencia de Pinocho". Un toque de la varita y zas!, un grillito ordinario, se convirtió en esa parte de nosotros tan necesaria en el proceso hacia la independencia personal y la trascendencia humana.
Conciencia que nos sigue a todas partes y nos recuerda lo que es mejor en cada situación. Cuida de nosotros y de nuestra integridad. Ella que es como decían algunos en épocas pasadas "la voz de Dios en el interior del ser humano", nos ha de seguir recordando hoy, que hemos sido llamados a la existencia, no para vivir llenos de temores y complejos, sino para disfrutar de la vida, sus placeres, ser felices y hacer bien a la mayor cantidad posible de personas a través de lo que nos apasiona hacer.
Da la impresión en nuestros días de que están faltando Pepe Grillos dentro y fuera de nosotros. La agitación de cada día y la ansiedad por tomar decisiones no permiten que la voz interior se exprese y brinde las respuestas que realmente necesitamos. Y así perdemos nuestra divina humanidad y nos vamos volviendo Pinochos a la inversa, si aquel buscaba convertirse en niño, nosotros nos vamos convirtiendo en muñecos de naturaleza diversa: piedra, madera, oro, barro. Y donde un corazón latía lleno de emoción y una mente producía nuevas ideas por montones, van quedando virutas, astillas y restos de cola.
Quizás hoy sea un buen momento para pensar en nuestro Grillito Verde (el mío lo es) y darle una oportunidad de que se exprese libremente, nos aconseje como buen maestro y nos hable un poco de lo que no nos gusta escuchar cuando andamos "felizmente" auto-engañados. A lo mejor quedamos sorprendidos/as y quién sabe si hasta despertamos y recuperamos, precisamente la Conciencia. Creo que vale la pena.
Ernesto D

lunes, 21 de julio de 2008

Autosabotaje

En el camino hacia la trascendencia humana sucede muchas veces que no logramos avanzar porque nos convertimos en saboteadores de nuestros propios sueños y objetivos apasionantes. Nos autodescalificamos o permitimos que los criterios e ideas de otros/as se nos impongan. Basta con decirnos "no podrás", "en esta familia o institución eso nadie lo ha logrado antes", "quién te crees que eres" y otras por el estilo, para que terminemos minando nuestra confianza, orgullo y valía personal.

Algo tan sencillo como plantearnos lo que queremos ser, hacer o tener, para que acto seguido, junto con la emoción, comencemos a dudar, a pensar en lo negativo, en el qué dirán, en las limitaciones (dinero, relaciones, edad, clase social, formación académica, etc). Nos olvidamos de nuestra misión de vida, se nos olvida "la nube de TRIUNFADORES que nos han precedido", el potencial inscrito en nuestras entrañas y las muchas batallas ganadas desde antes de nacer. Nos encerramos en nuestro caparazón, en nuestra concha y tristes nos agotamos, angustiamos, agobiamos y culpamos.

Por todo ello creo que valdría aprovechar este instante y hacer una valoracion sobre nuestra capacidad aprendida de autosabotearnos. En una escala del 1 al 10, dónde te ubicarías? Va y a lo mejor te das cuenta de que has sido el más perfecto saboteador/a que hayas conocido dando cabida a tanta locura. Lo bueno es que al hacer esta autoevaluación estarás listo/a para empezar a formular otras preguntas y afirmaciones que sean las adecuadas y te ayuden a avanzar. Como decía Henry Ford: "Sea que pienses que puedes o que no, estás en lo cierto".

Ojalá y al leer esto, nuevas ideas te iluminen y comiences a ver hoy tu vida con otros ojos. Creo que vale la pena.

Ernesto D

miércoles, 16 de julio de 2008

Qué te apasiona?(1)

Descubrir lo que nos apasiona ser, tener y hacer e ir tras ello es uno de los actos más genuinos de la vida humana, que valdría la pena plantearse seriamente y poner en práctica. Quienes seamos, lo que tengamos y lo que hagamos será aquello por lo cual los demás nos tratarán durante esta vida y por lo que nos recordarán cuando pasemos a otra dimensión.

"Es una persona íntegra", "tenía un BMW color rojo vino impresionante" o "se entregó a la causa de la ayuda humanitaria a los refugiados de Darfur" son de los comentarios que escuchamos a menudo y que parecieran como elementos que definen a las personas. Ser, tener, hacer.

Y es que en la medida que vamos aclarándonos lo que somos, lo que tenemos y lo que hacemos, podemos evaluar nuestras coordenadas vitales y establecer si la realidad actual es ciertamente lo que queremos ser, tener o hacer, y a partir de ahí comenzar a cambiar. Añadiendo la pasión (lo que nos hace vibrar, vivir, disfrutar, resonar) como un criterio fundamental para la revisión.

Les invito pues a que relean el texto nuevamente, tomen una hoja y a manera de pequeño ejercicio escriban en una de sus caras un listado sobre: LO QUE SOY, LO QUE TENGO, LO QUE HAGO. Al final de la esa cara y luego de elaborado el listado entonces escribir las siguientes preguntas: Esto que soy, tengo y hago, es lo que me apasiona? Es con lo que vibro lleno de emoción y felicidad?

Luego entonces, en la otra cara valdría la pena intentar definir si nuestra respuesta a alguna de las preguntas fue negativa o no nos satisface del todo lo contestado, aquello que o cómo nos gustaría SER, lo que quisiéramos TENER y lo que desearíamos HACER de forma única. Aquello que siéndolo, teniéndolo o haciéndolo, nos convertiría en la mejor marca personal.

Hagamos el intento. Creo que vale la pena.