viernes, 19 de diciembre de 2008

El misterio de la libélula

Los seres humanos vivimos a través de lo que creamos. La vida que nos ha sido dada como regalo se vuelve danza cuando la compartimos con otros seres humanos. El nacimiento es el instante de máxima expresión de la Creación, que envuelta en el misterio teleológico del ser, manifiesta su satisfacción en el llanto de la nueva criatura.
A imagen y semejanza del Infinito, con la naturaleza cierta del que pinta el valle mientras sueña una montaña a sus pies, eso somos nosotros aunque a veces lo olvidemos y perdamos la ilusión y el sentido. Los seres más maravillosos sobre la faz de la Tierra, los arcanos del Gran Desconocido, mesías del nuevo día que ha de suceder, donde la vida se haga más viva, donde el amor por los demás sea la única razón para luchar contra la incertidumbre, la pesadez y la pereza.
Somos la afirmación del Sí que niega el pesimismo, la mirada atenta del que está presente en todas las cosas. Guardianes del destino, que intenta escaparse por entre los dedos, que intenta olvidarse bajo las máscaras del oportunismo. La alegría de ser nunca será neutra, siempre será afirmación del No que aleja al optimismo de su propia perdición, siempre será cita para la esperanza cierta. La vida siempre será aquí y ahora. Disfrútemosla, permitamos y permitámonos ser. Creo que vale la pena.
Ernesto D

viernes, 31 de octubre de 2008

El mito de Sísifo

Según la mitología griega, los dioses condenaron a Sísifo a empujar eternamente una roca hasta lo alto de una montaña, desde donde la piedra volvía a caer por su propio peso. Una y otra vez la piedra subía y volvía a caer, imagen del trabajo inútil, absurdo y sin esperanza. ¿Tantos afanes y sacrificios para qué? ¿Acaso hemos sido también nosotros condenados?

Leyendo y releyendo el mito, pienso en cada uno de nosotros los que nos esforzamos en que nuestras tareas de cada día sean parte del fin noble del mejoramiento humano. Como Sísifo tenemos que empujar y empujar una y otra vez. Hay piedras, peñones en el camino, de todas las formas y tamaños posibles. Sin embargo, me afirmo en la esperanza de que no hay roca insalvable. Sólo el desasosiego latente, la pérdida de sentido y lo volátil de nuestros muchos deseos, es lo que hace que las dificultades se tornen a nuestros ojos como imposibles.

Sísifo no sólo empuja la piedra, sino que en ese acto de esfuerzo se reconoce, se ve a sí mismo, llegando a dominar, a conocer más sobre la masa pétrea. Se vuelve libre en medio de lo absurdo que puede parecer la tarea. Reconoce a su vez que lo que hace vale la pena, tiene sentido y es parte del destino que él mismo labra.

A veces, las piedras nos aturden, nos confunden y distraen de la verdadera esencia humana, nos remiten a lo accesorio o accidental de la misma y no nos permiten ir hacia nuevos horizontes. No se trata de huir, piedra será la huída, no se trata de olvidar, piedra será el olvido, no se trata de llorar impotentemente, piedras serán el llanto, las lágrimas y la impotencia misma.

Hay una oportunidad continua, constante, consistente en hacernos conscientes de cuanto hacemos, descubrir las piedras que empujamos hacia arriba y seguir en la tarea cotidiana de hacer que nuestro humano destino avance hacia arriba. No busquemos culpables de nuestra condición. No hemos sido condenados por ningún dios. Es nuestra responsabilidad, tiene que ver con nuestra posibilidad de elegir.

La invitación hoy es, a no abandonar el camino, no dejemos que las piedras nos caigan o pasen por encima. Sencillamente sigamos empujando que como decía el filósofo francés Albert Camus: “La lucha por llegar a las cumbres basta para llenar un corazón de hombre”. Estoy seguro de ello. Creo que vale la pena.

Ernesto D

miércoles, 15 de octubre de 2008

Zonas de confort

“Zona de confort” no es más que ese espacio o condición en la que nos encontramos cómodos, sin necesidad de asumir riesgos, de optar por nuevos retos, nuevos aprendizajes, mayores logros y mejores resultados. Es ese lugar al que nos confinamos por el miedo al fracaso, al que dirán, por amor a la realización del menor esfuerzo. Es la zona donde el status quo se mantiene inalterable, en fin, donde no es posible plantearnos siquiera la realización de nuestras metas más sencillas.

Pasa en las personas y con ellas, pasa también con las instituciones y organizaciones que conformamos; todos y todo tienen sus zonas de confort. A esta realidad se contrapone aquella que llamamos “zonas de riesgos o de aprendizajes”. Esa donde el esfuerzo se concentra en los desafíos, en la curiosidad por aprender o hacer algo nuevo, obtener resultados, descubrimientos novedosos para el bien propio y el de los demás.

Ejemplos de uno y otro fenómeno los tenemos por doquier. Valdría la pena analizar, sabiendo esto, cómo se manifiestan en nuestras vidas en la actualidad y cuál o cuáles son nuestras zonas de confort. En nuestras familias, con nuestras parejas, hijos, amigos, en el espacio de trabajo, en nuestra relación con el resto de la sociedad, en nuestras prácticas espirituales o religiosas.

Pensemos cuánto pierde una persona o deja de disfrutar por permanecer estacionado, paralizado, inmerso en su zona de confort. Posiblemente es ahí donde estemos parados ahora y por ello notamos o constatamos que nuestras vidas no avanzan o crecen, nuestras metas se hacen borrosas, distantes, nuestras relaciones se estancan. Queremos seguridad, adoramos el confort, sin embargo, estos se nos escapan como arena entre los dedos.

Me veo a mí mismo desde esta dimensión y me hago las preguntas anteriores. Me doy cuenta de que las quejas expresadas contra algo o alguien, pueden estar siendo verdaderas excusas para mantenerme en mi zona de confort, para no afrontar mis posibilidades de triunfar y pagar el precio que ello representa.

Hoy entonces, creo que dormiré más tranquilo. Puedo elegir que las circunstancias me dominen y encierren en mi zona de confort o sirvan mas bien para mantenerme alerta, creativo, provoquen en mí una respuesta proactiva y transformadora de mis circunstancias. La tela de araña puede atrapar elefantes, envolverlos, entretenerlos, desorientarlos o dormirlos. Puede servir de igual modo, para retar a los elefantes, provocar que jueguen y experimenten, obtengan lo mejor de ella con la voluntad y energía de la innovación. Esto así, aunque sólo sea una simple tela de araña.

El riesgo sumado a la diversión y disfrute del proceso es lo que dará como resultados el gozo profundo y auténtico. Nuestro compromiso primero es con nosotros mismos, lo que significa no volvernos momias en nuestras zonas de confort. Lo demás vendrá por añadidura. Creo que vale la pena.

Ernesto D

viernes, 26 de septiembre de 2008

Siempre hay Alguien


Ahora mismo en algún lugar del mundo hay alguien pensando en nosotros, extrañándonos, deseando estar a nuestro lado. Alguien en algún lugar cercano o lejano está hablando de nosotros con orgullo, con pasión, con alegría. En algún rincón del universo hay alguien esperando por nosotros, con los brazos abiertos, la sonrisa franca y el brillo en la mirada.

Ahora mismo en alguna plaza alguien suspira por nosotros, alguien toma el café deseando tomarlo en la misma mesa con nosotros, deseando estrechar nuestras manos y cantarnos al oído alguna canción.

Aunque lo dudemos, siempre habrá alguien. Alguien que confiará en nosotros, que nos dará su apoyo incondicionalmente, alguien dispuesto a poner su hombro para nuestras descargas emocionales, alguien deseoso de tomar consigo los riesgos que hemos asumido. Habrá alguien en este instante que esté escribiendo nuestro nombre en las paredes, sobre un trozo de papel, sobre las arenas de alguna playa escondida. Alguien con nuestras mismas ilusiones, ausencias, búsquedas, decepciones.

Sucede en este justo momento. Estoy seguro que después de leer estas líneas, seremos cada uno de alguna manera ese Alguien. Pensaremos, extrañaremos, desearemos, esperaremos, hablaremos, suspiraremos. Será intensa la energía y el bien querido, será inmensa la bendición que cubrirá a las almas expectantes, que como nos, muchas veces sufren la soledad y el sin sentido de la vida.

Ocurre ahora y así será siempre. ¿Para qué seguir pensando e insistir en decir que a nadie importamos? No estamos solos. A partir de este instante podemos ser ese Alguien que otros necesitan, ese Alguien que necesitamos a nuestro lado. Ojalá que el miedo no nos impida entonces, expresarnos el amor que es la esencia nuestra y las ganas de ser cada día, cada instante, cada vez, ese Alguien. Creo que vale la pena.
Ernesto D

jueves, 18 de septiembre de 2008

Sin filosofía no

A cada rato escucho de algunas personas expresiones del tipo "te me estás poniendo muy filosófico" o "menos filosofía por favor, vayamos a lo concreto" y es en momentos como esos que me río para mis adentros y me pregunto: Cómo es posible vivir la vida sin filosofar siquiera un chin sobre ella?
El más noble y simple ser en este mundo vive y respira la filosofía, es más, como solemos decir, unos y otros tenemos nuestra propia "filosofía de vida". En unos/as es más notorio el ejercicio racional, en otros/as no tanto, pero no precisamente por la ausencia de conocimientos o la falta de capacidades. Quizás sea más por una cuestión de vagancia intelectual o de ignorancia asumida.
Particularmente me considero un filósofo, esto significa "un ser amante de la sabiduría", esa que es necesaria para dar los pasos correctos en la vida, aquella que es imprescindible para apreciar las esencias y valorar los accidentes o circunstancias en su más justa dimensión. He visto vidas cobrar sentido, transformarse y desarrollarse debido al contacto con la Madre de todas las ciencias.
Filosofar me ha permitido apreciar mejor a las personas, disfrutar del mundo que nos ha sido dado, cambiar mi perspectiva acerca de la naturaleza , influir sobre la realidad para que se haga y rehaga de la manera más auténtica, hacer que cada día sea más intenso, más pleno. La filosofía realmente cura, aunque para muchos sea una verdad incómoda.
Ojalá y entonces dedicáramos cada día un chin de tiempo para pensar, reflexionar, razonar sobre lo que somos, hacemos y tenemos. Si hiciéramos de ello una costumbre, las cosas posiblemente en nos y a nuestro alrededor serían un tanto diferentes. Probablemente mejores. Creo que vale la pena.
Ernesto D

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Madera de líder

Ayer martes en la noche tuve la suerte de participar en una velada con un grupo selecto e interesante de personas de nuestra sociedad. La clase media y alta representada por doce personas, de profesiones distintas, con lo cual el diálogo se hizo más rico y ameno: arquitectos, diseñadores, economistas, banqueros, políticos, promotores turísticos, relacionistas públicos, directora de un colegio privado y un ex-candidato presidencial que está aspirando para dentro de cuatro años.
Sí, seguro que ya lo adivinaron, la velada fue organizada para compartir ideas con esta figura notable. Pero, al parecer su impacto en la audiencia no convenció, no generó aplausos, aunque sí comentarios del tipo, "ese no gana, no, no llega, qué va, no convence a la gente". Esto entonces provocó en mí una serie de pensamientos que llevados al análisis me hicieron pensar en lo que se necesita para ser un líder a la altura de poder ostentar la primera magistratura de la nación. Les digo desde ya que no son cosas para nada complejas ni complicadas, lo sofisticado del discurso que tenga no es lo más importante.
Los elementos fundamentales de un político que quiera ser líder o de cualquiera que quiera serlo, sigue siendo entre nosotros/as: que genere empatía además de ser simpático, que manifieste seguridad en lo que dice, en cómo lo dice, y que no demuestre necesariamente ni de forma arrogante, que se las sabe todas, eso sí, debe ser convincente hasta en el ritmo de su respiración y hacer ver que tiene si no todas, buena parte de las respuestas a las preguntas que se le hagan (aunque postergue las mismas o se invente algunas de forma elegante). Alguien que hable con el corazón en la mano, que suelte un San Antonio de vez en cuando, sólo para recordarse a sí mismo su terrena condición, que sea delicado y atento en el trato con las féminas y que se le note la pasión por el oficio.
Se nace o se hace, se nace y se hace, el líder brilla allí donde sabe que puede dar frutos, cobijar a otros/as y aconsejar lo mejor para el bien común y el humano desarrollo . En caso de que no sea posible, entonces mejor dejar el escenario, la famosa "arena política" y dedicarse a otra cosa y luchar por abandonar el sueño que posiblemente alguien le prestó antes de que se vuelva decepcionante pesadilla.
Espero asistir a la próxima velada que el Universo me regale, sea con estas nobles personas o con otras parecidas, ya que de todas se aprende algo nuevo, se saca provecho y como establece uno de los principios del éxito: "Acabamos siendo el promedio de las cinco personas con las que nos juntamos". Como ayer éramos doce ya sé con qué parte del grupo quiero ser promedio. Seguro que lo adivinaron de nuevo... Creo que vale la pena.
Ernesto D

sábado, 23 de agosto de 2008

Pide un deseo y tu deseo te encontrará

Aladino encontró una vieja lámpara, la frotó, apareció el genio y se hizo la pregunta que muchas veces intentamos sea respondida por alguien más fuera de nosotros en nuestra cotidianidad: "Qué es lo que deseas ? Pídelo y lo recibirás, tus deseos son órdenes para mí". De allí surgieron vuelos en mágicas alfombras, tesoros inimaginables, amor de película por una princesa y miles de aventuras que completaron la felicidad del muchacho.
Y nosotros: Qué es lo que deseamos de la vida, qué le pedimos, qué estamos recibiendo de ella? Existe coherencia entre estos tres actos en nuestras vidas? DESEAR, PEDIR, RECIBIR, debería ser algo sencillo sin mayores complicaciones. El Universo que es Abundancia, siempre tiene para darnos en correspondencia con su naturaleza. La escasez que a veces nos rodea es signo del olvido de nuestra pertenencia al clan de Aladino, en el que todo tenemos un genio oculto que nos invita a la triple acción antes mencionada.
Desear, pedir y recibir es algo propio de nuestra humanidad. Ponernos bajo el estímulo de la energía de la atracción nos ayudará a avanzar más rápido y obtener lo que nos gustaría ser, hacer y tener, no importa si es un mejor empleo, más dinero, salud o se trate de mejores relaciones. Podemos obtenerlo. El Universo, no sólo conspira, mejor aún, como genio interior está presto a responder a nuestros más íntimos deseos. De ahí la importancia de ser conscientes y actuar en consecuencia esperando recibir solamente lo que hemos pedido según nuestra intención.
Les invito entonces a pensarlo un poco y revisar nuestra realidad a la luz de estas palabras. Los viajes en alfombra son posibles, innumerables son los tesoros que nos rodean y miles las aventuras que nos aguardan. Dediquemos pues unos breves momentos esta semana a frotar nuestras lámparas (mentes) y dejemos que el genio aflore sin hacer caso de nuestros temores. Nos sorprenderemos con sus efectivas preguntas y sus convincentes respuestas. Hagámoslo. Creo que vale la pena.
Ernesto D

viernes, 15 de agosto de 2008

300

Este espacio ha recibido ya más de 300 visitas, lo que me hace pensar que lo que escribo ha captado el interés, al menos de forma pasajera de unas 300 almas que como yo buscan respuestas a la experiencia de existir. Y es que como seres humanos tendemos a ahondar en los laberintos de la vida, aun de forma inconsciente para descubrir nuestros tesoros, esos que amasamos entre dudas, sonrisas y alguna que otra esperanza.
La vida se encarga de devolvernos la mirada que le damos, nos muestra nuevas formas de ser, de hacer, de expresarnos. Nos sale al paso y anima para que con la cabeza en alto sigamos disfrutando de la eternidad manifiesta en lo efímero que nos rodea. Y es en ello que está la celebración del Misterio, el acercamiento gozoso a las múltiples vueltas que la vida da, colocando en el camino personas, lugares, provocando sentimientos, encontrados unos, emocionantes los otros.
Vamos navegando hacia la conquista de nuestra felicidad, que se manifiesta anhelante en los más inverosímiles rincones. Esa felicidad que brota desde dentro del alma y que no conoce ocaso, ni siquiera el de las lágrimas. Podemos ir más allá, ser nosotros/as mismos, abandonando el miedo que paraliza y acogiéndonos al caudal de la pasión que nos constituye como seres de naturaleza divina.
Ojalá y un canto se eleve hoy junto con nuestras plegarias, no sólo por las 300 almas que han visitado este sitio, si no también por todas aquellas que viven según piensan, disfrutan de su existencia y que de seguro algún día se verán reflejadas en lo que escribo. Seguiré pues, "colgando" aquí mis reflexiones. Por el testimonio y el bien de los/as visitantes. Creo que vale la pena.
Ernesto D

martes, 5 de agosto de 2008

Hacia la meta

Qué importante es dejar atrás lo que nos impide avanzar en nuestras vidas! Fijar nuestros ojos en una meta y avanzar hasta su consecución y sobre todo sentir desde ya la sensación de satisfacción y plena alegría en el presente por el logro alcanzado en el futuro.
Ah, qué bella es la vida y cómo se manifiesta a nuestro alrededor mostrándonos el caudal infinito de posibilidades! Fundamental es abrir los ojos, mirar hacia dentro y descubrir en nuestro mundo interior esa llama que nos avisa sin espacio para dudas, de si lo que somos, hacemos y tenemos es nuestra pasión realmente. Esa llama refulgente que vemos en los ojos de PERSONAS TRIUNFADORAS cuando hablan de sus nuevas y atrevidas ideas, de sus esperanzas y de la certeza de las realidades que no se ven.
Cuáles son nuestras metas actualmente? A nivel individual, familiar, profesional, social, ingresos, espiritual...? A dónde nos dirigimos? La mayoría de nosotros/as sabe lo que quiere, incluso hemos vislumbrado los cómo para alcanzarlas, sin embargo hacemos fijación tan a menudo con los obstáculos (nuestras creencias limitantes, nuestros pensamientos o conversaciones interiores negativas y en la respuesta de nuestro cuerpo a estas ideas) que estos terminan por imponerse.
Con ellos nuestras metas e intenciones se vuelven difusas, puros espejismos en el horizonte. Acabamos tristes lamiéndonos las heridas y culpándonos en el mejor de los casos o culpando a otros de lo que no logramos. La META si nos fijáramos más en ella, si nos dejáramos envolver por la emoción del triunfo, la luz crecería dentro y avanzaríamos...Una meta alcanzada nos conducirá al logro de otras...la experiencia vivida nos llevará a ir por más con la confianza en nuestro potencial.
Les invito entonces a revisar nuestra LISTA DE METAS PERSONALES (LMP). Si aún no la tienen, comiencen por ahí, creando la suya propia (yo tengo una lista por el momento de 55 metas para los próximos 10 años y les cuento que feliz, ya he alcanzado algunas). Luego añádanle imágenes que les ayude a asociarse con sus metas y revísenlas/mediten en ellas una vez a la semana o con más frecuencia. Esto no tiene un costo mayor, además si no les satisface una meta pueden cambiarla por otra. Lo más importante es ponernos en camino, avanzar, con ello descubriremos que los lamentos comienzan a desaparecer uno a uno y el Universo de oportunidades a ampliarse. Creo que vale la pena.
Ernesto D

lunes, 28 de julio de 2008

TRIUNFADOR-ES

Una expresión que me fascina y me hace experimentar mi dominio sobre mí mismo, sobre las cosas y sobre el mundo es: "Yo soy un TRIUNFADOR". Cuando en las mañanas o en las noches me levanto o me acuesto repito esta expresión unas veinte veces y con cada repetición cobro mayor energía y dinamismo. Hay varios momentos a lo largo del día en que la vuelvo a repetir y ultimamente gracias a un software de motivación personal aparece en mi pantalla cada quince minutos durante unos breves segundos.

Exageración? Para nada, lo que sucede (y está comprobado), es que si repetimos algo conscientemente durante un buen tiempo acabamos siéndolo, teniéndolo o manifestándolo. Así que cuando me digo que soy un triunfador, lo que hago es añadir una imagen de alguno de mis modelos de vida actuales como: Chris Gardner, Tony Robbins, Robin Sharma, entre otros, y me veo a mí mismo junto a ellos, de esta forma mi mente subconsciente se va acostumbrando a la idea y se ocupa de proporcionarme las oportunidades para vivir como el triunfador que realmente estoy siendo cada vez.

Varias son las experiencias en mi vida reciente que me van confirmando si la expresión se ajusta o no a mis vibraciones, si voy dando los pasos en la línea debida y cuáles ajustes debo hacer para ir un poco más allá en cada ocasión. Si cada uno/a revisa su propia existencia de seguro encontrará expresiones similares que repite una y otra vez y que son sus frases de poder, de fuerza, de renovación. "Yo soy...una estrella...una maravilla de la creacion...el mejor padre o madre del mundo...el mejor amigo de mis amigos...", vibrando con ellas, emocionándose, alineándose interiormente y creyendo en que lo que dice se va volviendo realidad por la acción. Recordemos aquella expresión bíblica que dice: "por la Palabra fueron creadas todas las cosas". La palabra tiene el poder de sanar y transformar vidas, de una manera tal que aún no acabamos de comprender.

Entonces la invitación en este espacio esta hecha una vez más. Lancémonos a descubrir nuestras frases de poder afirmativo, elijamos una y repitámosla varias veces en la mañana, en la noche y en algún otro momento durante el día, asociando una imagen a la misma, algún olor, sonido, sabor, textura, esto ayudará a que sea más viva, más fuerte, más plena la experiencia. Al principio parecerá un tanto difícil por la falta de costumbre, mas les sugiero que lo intenten durante unas tres semanas seguidas, y que luego en sus comentarios a este artículo o vía email me envíen sus notas...también que lo comparta con alguien más. Les aseguro por experiencia, que no se arrepentirán. Creo que vale la pena.

Ernesto D

jueves, 24 de julio de 2008

Me encanta Pepe Grillo

Quienes de niños/a leímos alguna vez a Pinocho o vimos la excelente película de Disney, de seguro quedamos fascinados de un simpático personaje de tan extraordinaria historia: Pepe Grillo, nombrado por el Hada Madrina, "Conciencia de Pinocho". Un toque de la varita y zas!, un grillito ordinario, se convirtió en esa parte de nosotros tan necesaria en el proceso hacia la independencia personal y la trascendencia humana.
Conciencia que nos sigue a todas partes y nos recuerda lo que es mejor en cada situación. Cuida de nosotros y de nuestra integridad. Ella que es como decían algunos en épocas pasadas "la voz de Dios en el interior del ser humano", nos ha de seguir recordando hoy, que hemos sido llamados a la existencia, no para vivir llenos de temores y complejos, sino para disfrutar de la vida, sus placeres, ser felices y hacer bien a la mayor cantidad posible de personas a través de lo que nos apasiona hacer.
Da la impresión en nuestros días de que están faltando Pepe Grillos dentro y fuera de nosotros. La agitación de cada día y la ansiedad por tomar decisiones no permiten que la voz interior se exprese y brinde las respuestas que realmente necesitamos. Y así perdemos nuestra divina humanidad y nos vamos volviendo Pinochos a la inversa, si aquel buscaba convertirse en niño, nosotros nos vamos convirtiendo en muñecos de naturaleza diversa: piedra, madera, oro, barro. Y donde un corazón latía lleno de emoción y una mente producía nuevas ideas por montones, van quedando virutas, astillas y restos de cola.
Quizás hoy sea un buen momento para pensar en nuestro Grillito Verde (el mío lo es) y darle una oportunidad de que se exprese libremente, nos aconseje como buen maestro y nos hable un poco de lo que no nos gusta escuchar cuando andamos "felizmente" auto-engañados. A lo mejor quedamos sorprendidos/as y quién sabe si hasta despertamos y recuperamos, precisamente la Conciencia. Creo que vale la pena.
Ernesto D

lunes, 21 de julio de 2008

Autosabotaje

En el camino hacia la trascendencia humana sucede muchas veces que no logramos avanzar porque nos convertimos en saboteadores de nuestros propios sueños y objetivos apasionantes. Nos autodescalificamos o permitimos que los criterios e ideas de otros/as se nos impongan. Basta con decirnos "no podrás", "en esta familia o institución eso nadie lo ha logrado antes", "quién te crees que eres" y otras por el estilo, para que terminemos minando nuestra confianza, orgullo y valía personal.

Algo tan sencillo como plantearnos lo que queremos ser, hacer o tener, para que acto seguido, junto con la emoción, comencemos a dudar, a pensar en lo negativo, en el qué dirán, en las limitaciones (dinero, relaciones, edad, clase social, formación académica, etc). Nos olvidamos de nuestra misión de vida, se nos olvida "la nube de TRIUNFADORES que nos han precedido", el potencial inscrito en nuestras entrañas y las muchas batallas ganadas desde antes de nacer. Nos encerramos en nuestro caparazón, en nuestra concha y tristes nos agotamos, angustiamos, agobiamos y culpamos.

Por todo ello creo que valdría aprovechar este instante y hacer una valoracion sobre nuestra capacidad aprendida de autosabotearnos. En una escala del 1 al 10, dónde te ubicarías? Va y a lo mejor te das cuenta de que has sido el más perfecto saboteador/a que hayas conocido dando cabida a tanta locura. Lo bueno es que al hacer esta autoevaluación estarás listo/a para empezar a formular otras preguntas y afirmaciones que sean las adecuadas y te ayuden a avanzar. Como decía Henry Ford: "Sea que pienses que puedes o que no, estás en lo cierto".

Ojalá y al leer esto, nuevas ideas te iluminen y comiences a ver hoy tu vida con otros ojos. Creo que vale la pena.

Ernesto D

miércoles, 16 de julio de 2008

Qué te apasiona?(1)

Descubrir lo que nos apasiona ser, tener y hacer e ir tras ello es uno de los actos más genuinos de la vida humana, que valdría la pena plantearse seriamente y poner en práctica. Quienes seamos, lo que tengamos y lo que hagamos será aquello por lo cual los demás nos tratarán durante esta vida y por lo que nos recordarán cuando pasemos a otra dimensión.

"Es una persona íntegra", "tenía un BMW color rojo vino impresionante" o "se entregó a la causa de la ayuda humanitaria a los refugiados de Darfur" son de los comentarios que escuchamos a menudo y que parecieran como elementos que definen a las personas. Ser, tener, hacer.

Y es que en la medida que vamos aclarándonos lo que somos, lo que tenemos y lo que hacemos, podemos evaluar nuestras coordenadas vitales y establecer si la realidad actual es ciertamente lo que queremos ser, tener o hacer, y a partir de ahí comenzar a cambiar. Añadiendo la pasión (lo que nos hace vibrar, vivir, disfrutar, resonar) como un criterio fundamental para la revisión.

Les invito pues a que relean el texto nuevamente, tomen una hoja y a manera de pequeño ejercicio escriban en una de sus caras un listado sobre: LO QUE SOY, LO QUE TENGO, LO QUE HAGO. Al final de la esa cara y luego de elaborado el listado entonces escribir las siguientes preguntas: Esto que soy, tengo y hago, es lo que me apasiona? Es con lo que vibro lleno de emoción y felicidad?

Luego entonces, en la otra cara valdría la pena intentar definir si nuestra respuesta a alguna de las preguntas fue negativa o no nos satisface del todo lo contestado, aquello que o cómo nos gustaría SER, lo que quisiéramos TENER y lo que desearíamos HACER de forma única. Aquello que siéndolo, teniéndolo o haciéndolo, nos convertiría en la mejor marca personal.

Hagamos el intento. Creo que vale la pena.