viernes, 19 de diciembre de 2008
El misterio de la libélula
viernes, 31 de octubre de 2008
El mito de Sísifo
Leyendo y releyendo el mito, pienso en cada uno de nosotros los que nos esforzamos en que nuestras tareas de cada día sean parte del fin noble del mejoramiento humano. Como Sísifo tenemos que empujar y empujar una y otra vez. Hay piedras, peñones en el camino, de todas las formas y tamaños posibles. Sin embargo, me afirmo en la esperanza de que no hay roca insalvable. Sólo el desasosiego latente, la pérdida de sentido y lo volátil de nuestros muchos deseos, es lo que hace que las dificultades se tornen a nuestros ojos como imposibles.
Sísifo no sólo empuja la piedra, sino que en ese acto de esfuerzo se reconoce, se ve a sí mismo, llegando a dominar, a conocer más sobre la masa pétrea. Se vuelve libre en medio de lo absurdo que puede parecer la tarea. Reconoce a su vez que lo que hace vale la pena, tiene sentido y es parte del destino que él mismo labra.
A veces, las piedras nos aturden, nos confunden y distraen de la verdadera esencia humana, nos remiten a lo accesorio o accidental de la misma y no nos permiten ir hacia nuevos horizontes. No se trata de huir, piedra será la huída, no se trata de olvidar, piedra será el olvido, no se trata de llorar impotentemente, piedras serán el llanto, las lágrimas y la impotencia misma.
Hay una oportunidad continua, constante, consistente en hacernos conscientes de cuanto hacemos, descubrir las piedras que empujamos hacia arriba y seguir en la tarea cotidiana de hacer que nuestro humano destino avance hacia arriba. No busquemos culpables de nuestra condición. No hemos sido condenados por ningún dios. Es nuestra responsabilidad, tiene que ver con nuestra posibilidad de elegir.
La invitación hoy es, a no abandonar el camino, no dejemos que las piedras nos caigan o pasen por encima. Sencillamente sigamos empujando que como decía el filósofo francés Albert Camus: “La lucha por llegar a las cumbres basta para llenar un corazón de hombre”. Estoy seguro de ello. Creo que vale la pena.
Ernesto D
miércoles, 15 de octubre de 2008
Zonas de confort
Pasa en las personas y con ellas, pasa también con las instituciones y organizaciones que conformamos; todos y todo tienen sus zonas de confort. A esta realidad se contrapone aquella que llamamos “zonas de riesgos o de aprendizajes”. Esa donde el esfuerzo se concentra en los desafíos, en la curiosidad por aprender o hacer algo nuevo, obtener resultados, descubrimientos novedosos para el bien propio y el de los demás.
Ejemplos de uno y otro fenómeno los tenemos por doquier. Valdría la pena analizar, sabiendo esto, cómo se manifiestan en nuestras vidas en la actualidad y cuál o cuáles son nuestras zonas de confort. En nuestras familias, con nuestras parejas, hijos, amigos, en el espacio de trabajo, en nuestra relación con el resto de la sociedad, en nuestras prácticas espirituales o religiosas.
Pensemos cuánto pierde una persona o deja de disfrutar por permanecer estacionado, paralizado, inmerso en su zona de confort. Posiblemente es ahí donde estemos parados ahora y por ello notamos o constatamos que nuestras vidas no avanzan o crecen, nuestras metas se hacen borrosas, distantes, nuestras relaciones se estancan. Queremos seguridad, adoramos el confort, sin embargo, estos se nos escapan como arena entre los dedos.
Me veo a mí mismo desde esta dimensión y me hago las preguntas anteriores. Me doy cuenta de que las quejas expresadas contra algo o alguien, pueden estar siendo verdaderas excusas para mantenerme en mi zona de confort, para no afrontar mis posibilidades de triunfar y pagar el precio que ello representa.
Hoy entonces, creo que dormiré más tranquilo. Puedo elegir que las circunstancias me dominen y encierren en mi zona de confort o sirvan mas bien para mantenerme alerta, creativo, provoquen en mí una respuesta proactiva y transformadora de mis circunstancias. La tela de araña puede atrapar elefantes, envolverlos, entretenerlos, desorientarlos o dormirlos. Puede servir de igual modo, para retar a los elefantes, provocar que jueguen y experimenten, obtengan lo mejor de ella con la voluntad y energía de la innovación. Esto así, aunque sólo sea una simple tela de araña.
El riesgo sumado a la diversión y disfrute del proceso es lo que dará como resultados el gozo profundo y auténtico. Nuestro compromiso primero es con nosotros mismos, lo que significa no volvernos momias en nuestras zonas de confort. Lo demás vendrá por añadidura. Creo que vale la pena.
Ernesto D
viernes, 26 de septiembre de 2008
Siempre hay Alguien
Ahora mismo en algún lugar del mundo hay alguien pensando en nosotros, extrañándonos, deseando estar a nuestro lado. Alguien en algún lugar cercano o lejano está hablando de nosotros con orgullo, con pasión, con alegría. En algún rincón del universo hay alguien esperando por nosotros, con los brazos abiertos, la sonrisa franca y el brillo en la mirada.
Ahora mismo en alguna plaza alguien suspira por nosotros, alguien toma el café deseando tomarlo en la misma mesa con nosotros, deseando estrechar nuestras manos y cantarnos al oído alguna canción.
Aunque lo dudemos, siempre habrá alguien. Alguien que confiará en nosotros, que nos dará su apoyo incondicionalmente, alguien dispuesto a poner su hombro para nuestras descargas emocionales, alguien deseoso de tomar consigo los riesgos que hemos asumido. Habrá alguien en este instante que esté escribiendo nuestro nombre en las paredes, sobre un trozo de papel, sobre las arenas de alguna playa escondida. Alguien con nuestras mismas ilusiones, ausencias, búsquedas, decepciones.
Sucede en este justo momento. Estoy seguro que después de leer estas líneas, seremos cada uno de alguna manera ese Alguien. Pensaremos, extrañaremos, desearemos, esperaremos, hablaremos, suspiraremos. Será intensa la energía y el bien querido, será inmensa la bendición que cubrirá a las almas expectantes, que como nos, muchas veces sufren la soledad y el sin sentido de la vida.
Ocurre ahora y así será siempre. ¿Para qué seguir pensando e insistir en decir que a nadie importamos? No estamos solos. A partir de este instante podemos ser ese Alguien que otros necesitan, ese Alguien que necesitamos a nuestro lado. Ojalá que el miedo no nos impida entonces, expresarnos el amor que es la esencia nuestra y las ganas de ser cada día, cada instante, cada vez, ese Alguien. Creo que vale la pena.
jueves, 18 de septiembre de 2008
Sin filosofía no
miércoles, 3 de septiembre de 2008
Madera de líder
sábado, 23 de agosto de 2008
Pide un deseo y tu deseo te encontrará
Y nosotros: Qué es lo que deseamos de la vida, qué le pedimos, qué estamos recibiendo de ella? Existe coherencia entre estos tres actos en nuestras vidas? DESEAR, PEDIR, RECIBIR, debería ser algo sencillo sin mayores complicaciones. El Universo que es Abundancia, siempre tiene para darnos en correspondencia con su naturaleza. La escasez que a veces nos rodea es signo del olvido de nuestra pertenencia al clan de Aladino, en el que todo tenemos un genio oculto que nos invita a la triple acción antes mencionada.
viernes, 15 de agosto de 2008
300
martes, 5 de agosto de 2008
Hacia la meta
lunes, 28 de julio de 2008
TRIUNFADOR-ES
Exageración? Para nada, lo que sucede (y está comprobado), es que si repetimos algo conscientemente durante un buen tiempo acabamos siéndolo, teniéndolo o manifestándolo. Así que cuando me digo que soy un triunfador, lo que hago es añadir una imagen de alguno de mis modelos de vida actuales como: Chris Gardner, Tony Robbins, Robin Sharma, entre otros, y me veo a mí mismo junto a ellos, de esta forma mi mente subconsciente se va acostumbrando a la idea y se ocupa de proporcionarme las oportunidades para vivir como el triunfador que realmente estoy siendo cada vez.
Varias son las experiencias en mi vida reciente que me van confirmando si la expresión se ajusta o no a mis vibraciones, si voy dando los pasos en la línea debida y cuáles ajustes debo hacer para ir un poco más allá en cada ocasión. Si cada uno/a revisa su propia existencia de seguro encontrará expresiones similares que repite una y otra vez y que son sus frases de poder, de fuerza, de renovación. "Yo soy...una estrella...una maravilla de la creacion...el mejor padre o madre del mundo...el mejor amigo de mis amigos...", vibrando con ellas, emocionándose, alineándose interiormente y creyendo en que lo que dice se va volviendo realidad por la acción. Recordemos aquella expresión bíblica que dice: "por la Palabra fueron creadas todas las cosas". La palabra tiene el poder de sanar y transformar vidas, de una manera tal que aún no acabamos de comprender.
Entonces la invitación en este espacio esta hecha una vez más. Lancémonos a descubrir nuestras frases de poder afirmativo, elijamos una y repitámosla varias veces en la mañana, en la noche y en algún otro momento durante el día, asociando una imagen a la misma, algún olor, sonido, sabor, textura, esto ayudará a que sea más viva, más fuerte, más plena la experiencia. Al principio parecerá un tanto difícil por la falta de costumbre, mas les sugiero que lo intenten durante unas tres semanas seguidas, y que luego en sus comentarios a este artículo o vía email me envíen sus notas...también que lo comparta con alguien más. Les aseguro por experiencia, que no se arrepentirán. Creo que vale la pena.
Ernesto D
jueves, 24 de julio de 2008
Me encanta Pepe Grillo
lunes, 21 de julio de 2008
Autosabotaje
En el camino hacia la trascendencia humana sucede muchas veces que no logramos avanzar porque nos convertimos en saboteadores de nuestros propios sueños y objetivos apasionantes. Nos autodescalificamos o permitimos que los criterios e ideas de otros/as se nos impongan. Basta con decirnos "no podrás", "en esta familia o institución eso nadie lo ha logrado antes", "quién te crees que eres" y otras por el estilo, para que terminemos minando nuestra confianza, orgullo y valía personal.
Algo tan sencillo como plantearnos lo que queremos ser, hacer o tener, para que acto seguido, junto con la emoción, comencemos a dudar, a pensar en lo negativo, en el qué dirán, en las limitaciones (dinero, relaciones, edad, clase social, formación académica, etc). Nos olvidamos de nuestra misión de vida, se nos olvida "la nube de TRIUNFADORES que nos han precedido", el potencial inscrito en nuestras entrañas y las muchas batallas ganadas desde antes de nacer. Nos encerramos en nuestro caparazón, en nuestra concha y tristes nos agotamos, angustiamos, agobiamos y culpamos.
Por todo ello creo que valdría aprovechar este instante y hacer una valoracion sobre nuestra capacidad aprendida de autosabotearnos. En una escala del 1 al 10, dónde te ubicarías? Va y a lo mejor te das cuenta de que has sido el más perfecto saboteador/a que hayas conocido dando cabida a tanta locura. Lo bueno es que al hacer esta autoevaluación estarás listo/a para empezar a formular otras preguntas y afirmaciones que sean las adecuadas y te ayuden a avanzar. Como decía Henry Ford: "Sea que pienses que puedes o que no, estás en lo cierto".
Ojalá y al leer esto, nuevas ideas te iluminen y comiences a ver hoy tu vida con otros ojos. Creo que vale la pena.
Ernesto D
miércoles, 16 de julio de 2008
Qué te apasiona?(1)
"Es una persona íntegra", "tenía un BMW color rojo vino impresionante" o "se entregó a la causa de la ayuda humanitaria a los refugiados de Darfur" son de los comentarios que escuchamos a menudo y que parecieran como elementos que definen a las personas. Ser, tener, hacer.
Y es que en la medida que vamos aclarándonos lo que somos, lo que tenemos y lo que hacemos, podemos evaluar nuestras coordenadas vitales y establecer si la realidad actual es ciertamente lo que queremos ser, tener o hacer, y a partir de ahí comenzar a cambiar. Añadiendo la pasión (lo que nos hace vibrar, vivir, disfrutar, resonar) como un criterio fundamental para la revisión.
Les invito pues a que relean el texto nuevamente, tomen una hoja y a manera de pequeño ejercicio escriban en una de sus caras un listado sobre: LO QUE SOY, LO QUE TENGO, LO QUE HAGO. Al final de la esa cara y luego de elaborado el listado entonces escribir las siguientes preguntas: Esto que soy, tengo y hago, es lo que me apasiona? Es con lo que vibro lleno de emoción y felicidad?
Luego entonces, en la otra cara valdría la pena intentar definir si nuestra respuesta a alguna de las preguntas fue negativa o no nos satisface del todo lo contestado, aquello que o cómo nos gustaría SER, lo que quisiéramos TENER y lo que desearíamos HACER de forma única. Aquello que siéndolo, teniéndolo o haciéndolo, nos convertiría en la mejor marca personal.
Hagamos el intento. Creo que vale la pena.